¿Y tú de qué eres, norte o sur?

Hay una cierta tendencia a confundir el término rural con centro peninsular, campo o montaña. Si bien es verdad, estos lugares se identifican con lo rural, pero también hay otros a los que se puede aplicar.

Zonas de costa, meseta y valles pertenecen también a este ámbito

Pero ¿cuál es el destino que por excelencia triunfa en nuestro país? Por supuesto, el norte. Los hermosos paisajes que se pueden contemplar desde cualquiera de las comunidades norteñas atraen a turistas de cualquier parte de nuestro país.

Asturias y Cantabria principalmente cuentan con las hermosas imágenes que los Picos de Europa ofrecen en cualquier temporada del año. La nieve y el hielo descendiendo por sus laderas presenta una imagen insuperable del paisaje montañés.

Y por supuesto la opción más elegida por los viajeros para pasar unos días inolvidables es la de albergarse en una casa rural a veces tan bien “camuflado” con las casas del pueblo, que te harán sentir un habitante más.
Por otro lado, las temperaturas suaves durante todo el año, principalmente en el verano, son atractivas para quienes rehuyen del calor “infernal” del que el centro y el sur de la península son testigos fieles y directos.
Pero también es importante mencionar otro de los factores que empujan a los viajeros a elegir el norte en lugar de otros lugares. Se trata de la costa. Las playas de las provincias bañadas por el Mar Cantábrico no están tan masificadas como las del levante o el sur.

Las imágenes que nos ofrecen las televisiones nada tienen que ver unas con las otras. Benidorm o Torremolinos ven cómo desde primera hora de la mañana, las toallas y las sombrillas ocupan gran parte de la arena, mientras que la de la Concha en San Sebastián nunca llega a esos extremos.
Los amantes de la tranquilidad, está claro que la encontrarán en el norte. Pequeñas aldeas, perdidas en la montaña o en el valle, con escasos lugareños y con unas instalaciones muy rudimentarias se convierten en atractivo fundamental para quienes durante todo el año viven en grandes ciudades donde el ruido se convierte en el acompañante de todo residente.

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