Big Ben: El Símbolo de Londres

Cuando se habla de la capital inglesa, de inmediato viene a las mentes de muchas personas el Big Ben, reloj famoso en Londres por su exactitud y elegancia. Se encuentra ubicado al noroeste del Parlamento del Reino Unido (Palacio de Westminster).Su nombre oficial fue Clock Tower hasta el año 2012, en que se le otorgó el de Elizabeth Tower, o Torre Isabel, en honor a la reina Isabel II.

Big ben londres

Información sobre el símbolo de londres: El Big Ben

La Torre del Big Ben posee una altura  de  96,3 metros, descansa sobre una base de 15 metros  y la manecilla de las horas del reloj mide 2,7 metros, mientras que la de los minutos mide 4,3. Debido a sus dimensiones, se considera la tercera torre con reloj más alta del orbe.  Por su parte, el reloj es el de cuatro caras más grande del planeta. El estilo arquitectónico del Big Ben es neogótico.

Recientemente se ha descubierto que esta joya arquitectónica posee una inclinación de 46 centímetros. El suelo ha sufrido modificaciones desde su construcción, debido a los cambios climáticos, lo que ha provocado este ligero movimiento hacia  el noroeste,  aunque se inclina también algunos ]milímetros al este y al oeste, a consecuencia del calor.

Los laterales del reloj poseen estructuras esféricas de hierro. Las cuatro esferas  de las que consta,  lucen marcos dorados y cada una tiene inscrita una frase en latín, cuya traducción al español es: “Dios salve a nuestra reina Victoria I.”

Todas estas singularidades, hacen del Big Ben una parada obligatoria para los visitantes que llegan cada día a fotografiarlo y a admirar su majestuosidad desde afuera.

Historia del Big Ben

En 1834, el Palacio de Westminster se destruyó a causa de un incendio y fue necesario reconstruirlo. Para esa labor, Charles Barry fue designado arquitecto al mando, quien le encargó a Augustus Pugin que diseñara la torre del reloj. Y cuentan que luego de terminar el diseño, Pugin cayó en un estado de demencia irreversible.

El reloj como tal, fue diseñado por Edmund Beckett Denison y George Biddell Airy, se terminó de construir en 1858 y comenzó a funcionar en 1859. Edmund Beckett Denison fue proclamado Lord por esta proeza.

Con la llegada de la Primera Guerra Mundial, el reloj dejó de sonar y de encenderse durante las noches, para no llamar la atención. Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1941, sufrió las consecuencias de los bombardeos y se vio afectado. Sin embargo, nunca dejó de dar la hora con especial precisión.

Un dato curioso es que el 31 de diciembre de 1962, se atrasó debido a la acumulación de nieve, y los ingleses recibieron el nuevo año 10  minutos después. Más tarde, en 1976 se rompió por el deterioro del metal y no fue hasta 1977 que se reparó.

Otro acontecimiento climático que afectó su funcionamiento fue la temperatura de 31, 8 grados, que lo hizo detenerse. Esto sucedió el 27 de mayo de 2005.Posteriormente, en el 2007, se detuvo por seis semanas para realizar reparaciones, en las cuales se sustituyeron, por primera vez, algunos elementos de su mecanismo.

Ubicación del Big Ben

london-eye

La Torre Isabel se encuentra en una de las zonas más céntricas de Londres, por lo que resulta de fácil acceso para los turistas. Lugares como el London Eye, las casas del Parlamento, St. James’s Park o la catedral de Westminster están cerca de este destino turístico.

Es posible llegar en metro, y bajarse en la parada de Westminster o en la de St. James’s Park. En el caso de usar el tren, la estación de Waterloo es la indicada para acercarnos al Big Ben, aunque es preciso cruzar el puente de Londres para llegar al lugar.

Los autobuses son otra vía económica para dirigirnos hacia la torre del reloj y existen varias rutas adecuadas como la 3, la 8, la 11, la 12, la 16 y la 24, entre otras.

Si usted está cerca de algunos de los edificios antes mencionados, resulta ideal preguntar a cualquier londinense sobre cómo llegar y es muy probable que pueda hacerlo a pie.

Precio de entrada al Big Ben

La entrada al Big Ben es totalmente gratuita. Pero la mala noticia es que solo los británicos pueden tener ese placer, ya que no se permite a los extranjeros ascender por los 334 escalones. Incluso para los británicos, no es un asunto fácil. Ellos deben solicitar un permiso a sus representantes en el Parlamento, que en ocasiones demora meses en otorgarse.

Sin embargo, este tema no detiene a los millones de turistas que llegan a este lugar, solo porque aprecian el valor de contemplar las dimensiones y exactitud de uno de los relojes más prestigiosos del mundo.

No es necesario entrar para disfrutar de su peculiar sonido, de su iluminación en las noches o de la majestuosidad de la torre en la que se encuentra. Y es que no por gusto ha devenido símbolo de Londres y monumento de orgullo nacional.

Sin Respuesta

Reply